Espacio Raíces

Acompañamiento a parejas

La pareja es un lugar en el que se mezclan entre otras cosas el afecto, la sexualidad, la confianza, la familia de cada uno/a, la crianza (si la hay), aspectos económicos, el día a día, expectativas de futuro y los deseos de ambos. Eso hace de la relación un lugar maravilloso para crecer y aprender, pero también puede ser un espacio de sufrimiento cuando nos cuesta entendernos y ver al otro/a. Con frecuencia, cuando llegamos a este punto se pone en riesgo la relación.

Las sesiones en este caso se realizarán de forma presencial.
Proceso de acompañamiento de parejas

Lo primero que atenderemos es la propia dinámica de la pareja: los roles y patrones, la forma de comunicación, como es la escucha y la forma de relacionaros, desde dónde se mueve cada uno/a, cómo enfocáis los conflictos etc…

Entiendo que el acompañamiento a la pareja debe ser un espacio seguro, donde ambas partes podáis expresaros y compartiros sabiendo que vais a ser escuchadas y recogidas. Aprender a comunicaros y escucharos, de una forma distinta a como lo veníais haciendo, será uno de los principales aspectos que os ayuden a avanzar como pareja. Es importante que cada miembro de la pareja pueda expresarse libremente y dar espacio a su realidad (sentimientos, aspectos pendientes no puestos “en relación”, resentimientos, dolor…). Mi idea es que podáis llegar a “vuestra verdad” tomando conciencia del lugar que ocupáis en el sistema aquí y ahora. En ocasiones será necesario intercalar o compaginar sesiones individuales y de pareja.

Desde el acompañamiento a parejas podemos abordar aspectos relacionados con:
  • La escucha
  • Reproches y críticas no constructivas
  • Sentimientos de culpa
  • La comunicación
  • Manejo de conflictos
  • Crianza y conflicto en los roles maternal/parental
  • Gestión de tiempos y/o espacios de cada uno
  • La manera en la que cada uno se vincula (apego)
  •  Compromiso con el otro y/o la relación
  • Dificultades con la sexualidad
  • Roles establecidos
  • Diferencias en relación con los planes de futuro
  • Duelos y pérdidas
  • Recurrentes rachas de agresión-reconciliación

Las sesiones en este caso se realizarán de forma presencial.

Preguntas frecuentes
¿Qué tengo que contar en las sesiones?

Lo que quieras y puedas, a tu ritmo y con tus tiempos. Con frecuencia cuando uno empieza un proceso por primera vez hay mucho miedo y mucha vergüenza, por eso es importante ir abriendo según pueda ir sosteniendo y me pueda permitir con la ayuda y seguridad que me da la persona que tengo al lado.

Por supuesto, lo que hablemos se queda en la sesión.

Dependerá de la sintomatología que presente la persona que empieza el proceso, la problemática que traiga y el momento de vida en el que se encuentre. Habitualmente cuando alguien ya ha realizado un proceso de acompañamiento previamente las sesiones pueden espaciarse más pronto una vez se ha establecido la alianza terapéutica ya que la persona, a veces, puede “sostenerse” sola mejor.

También dependerá de la persona ya que cada una viene con una problemática, una historia, unas necesidades e implicación en el proceso diferente. Es importante, en este sentido, entender la idea de proceso. Vivimos en una sociedad que quiere resolver todo para ayer y el proceso de autoconocimiento y desarrollo personal suele llevar un tiempo. El fin del proceso es que puedas vivir tu vida con mayor bienestar, autonomía y conciencia posible.

En mi experiencia tanto personal como profesional sí. Hay procesos que duran más y otros menos según diferentes factores (buena o mala alianza terapéutica, interés de la persona, momento del proceso en el que está la persona…) pero, tal y como entiendo yo el apoyo emocional, mi idea es facilitarte el contacto contigo a través de la toma de conciencia. Es la persona quien dirige el proceso y encuentra su camino.

No lo puedes saber hasta que no empieces. Yo pondré todo de mi parte para que así sea, pero la realidad es que no todas las personas encajamos siempre y no hay nada de malo en ello.

Me encantaría decirte que no pero el proceso de autoconocimiento a veces es doloroso e incómodo. Cuando uno llega a ese momento es porque algo dentro se está recolocando, es una señal de reorganización interna.